Jelena Ostapenko volvió a saborear la victoria en el Abierto de Australia tras imponerse a Rebecca Šramková en sets corridos, poniendo fin a una racha complicada que se prolongaba desde hace varios meses.
Sin triunfos desde el US Open en agosto de 2025 y con seis derrotas consecutivas en primeras rondas, la letona encontró en Melbourne el escenario ideal para reencontrarse con su juego agresivo.
Un punto de inflexión esperado
Tras quedar eliminada en primera ronda en Brisbane y Adelaida, Ostapenko llegó al Abierto de Australia con dudas. Sin embargo, desde el inicio mostró decisión y control, marcando el ritmo del encuentro.
Agresividad bajo control
Fiel a su estilo ofensivo, Ostapenko logró mantener el equilibrio entre potencia y precisión. Cuando conectó sus golpes, Šramková tuvo dificultades para responder, especialmente al resto.
Dos quiebres por set fueron suficientes para mantener el control del partido.
La confianza empieza a regresar
Más allá de la potencia, la letona gestionó bien los momentos importantes, defendiendo su servicio y cerrando el partido sin sobresaltos.
Una base para construir
Esta victoria no garantiza un cambio definitivo, pero sí recuerda el peligro que representa Ostapenko cuando su juego encaja. La clave será sostener este nivel en los próximos partidos.

By Hameltion – Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=137223254

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Este encuentro formó parte de una exigente jornada del Día 3 del Abierto de Australia.