El recorrido de Miomir Kecmanović en el Abierto de Australia volvió a convertirse en un exigente duelo a cinco sets, reforzando un patrón que se ha repetido en sus recientes apariciones en torneos de Grand Slam.
La derrota en primera ronda ante Tomás Martín Etcheverry recordó otros partidos disputados por el serbio en Melbourne, donde la resistencia física y los cambios de impulso han sido factores clave.
A recurring Grand Slam pattern
El año pasado en el Abierto de Australia, Kecmanović disputó dos encuentros a cinco sets, superando a su compatriota Dušan Lajović en primera ronda antes de caer ante Holger Rune en la tercera ronda tras otra larga batalla.
Roland Garros y Wimbledon 2025: convertir la resistencia en victorias
Esa tendencia continuó en los demás Grand Slams. En Roland Garros 2025, Kecmanović protagonizó una notable remontada frente a Sebastián Báez tras ir dos sets abajo. Meses después, en Wimbledon, volvió a demostrar su fortaleza mental al vencer a Alex Michelsen en cinco sets.
Australian Open: regresan los desafíos a cinco sets
Ante Etcheverry en Melbourne, el momento decisivo llegó en el quinto set. Con el marcador igualado 4–4, Kecmanović perdió su servicio, lo que permitió al argentino cerrar el partido con autoridad.
La capacidad de Kecmanović para competir en partidos largos demuestra su resistencia, aunque las derrotas en cinco sets siguen señalando la necesidad de mayor estabilidad en los momentos clave.

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