Alex de Minaur hizo valer su experiencia para derrotar a Hamad Medjedovic en el Abierto de Australia, tras un inicio que prometía un duelo mucho más equilibrado.
Aunque el comienzo fue ajustado, el partido terminó evidenciando la diferencia entre potencial y consistencia en un formato de Grand Slam.
Un inicio alentador para Medjedovic
Tras su victoria en las Next Gen ATP Finals de Yeda en 2024, Medjedovic aún busca continuidad en el circuito. Su final en Belgrado en 2025 sigue siendo su mejor resultado reciente.
Ante De Minaur, el serbio comenzó con solidez. Ambos mantuvieron el servicio en el primer set, que se decidió en el tie-break a favor de Medjedovic.
La interrupción cambia el rumbo
La lluvia obligó a cerrar el techo con De Minaur liderando 5–2 en el segundo set. Tras la reanudación, el australiano regresó con mayor intensidad y control.
Medjedovic no logró recuperar su ritmo inicial, mientras que De Minaur consolidó su dominio.
Control total del australiano
A partir de ahí, De Minaur aceleró y tomó el control absoluto del encuentro. Su velocidad y presión constante dejaron sin opciones al joven serbio.
Los últimos sets se cerraron con parciales de 6–2, 6–2 y 6–1.
Una lección de regularidad
Para Medjedovic, el partido deja claro que la continuidad es el próximo paso en su desarrollo. Para De Minaur, la victoria refuerza su fiabilidad en Melbourne.

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Este partido se disputó durante un exigente Día 4 del Abierto de Australia, donde la consistencia comenzó a marcar diferencias.