« No me quedaba absolutamente nada »
Alexander Zverev admitió haber alcanzado su límite físico tras caer en cinco sets, describiendo el encuentro como una de las batallas más exigentes de su carrera, pese a haber estado muy cerca de la victoria.
En su conferencia de prensa posterior al partido, Zverev habló sobre el desgaste físico, los momentos clave que se escaparon y las conclusiones positivas de cara al futuro.
El agotamiento físico en el tramo final
Zverev explicó que en el quinto set su cuerpo dejó de responder, especialmente cuando tuvo la oportunidad de cerrar el partido con su servicio.
Reconoció que la fatiga fue un factor determinante en los últimos juegos del encuentro.
La situación del tiempo médico no marca el análisis
Preguntado por el tiempo médico solicitado por su rival, Zverev admitió su incomodidad, aunque dejó claro que no quería que ese episodio eclipsara el nivel del partido.
Para el alemán, el duelo merece ser recordado por su calidad y no por la controversia.
El segundo set, el mayor arrepentimiento
Zverev señaló el segundo set como el momento clave del partido, asegurando que debía haberlo ganado, especialmente tras servir para cerrarlo.
En contraste, explicó que en el quinto set apenas tuvo margen para arrepentimientos debido al cansancio extremo.
Orgullo pese a la decepción
A pesar de la derrota, Zverev expresó orgullo por la manera en la que logró volver al partido tras perder los dos primeros sets.
También reconoció que el agotamiento le impedía procesar emocionalmente el resultado de inmediato.
Optimismo de cara a la temporada
Zverev se mostró confiado de cara al resto de la temporada, convencido de que su nivel actual y el trabajo realizado en la pretemporada pueden dar frutos.
Cerró su comparecencia destacando el respeto mutuo y la gran batalla vivida en la pista.