El primer cabeza de serie del torneo, Felix Auger-Aliassime, confirmó su favoritismo y se proclamó campeón del ATP Montpellier, tras vencer al experimentado francés Adrian Manarino en sets corridos en la gran final.
El canadiense dominó con autoridad el primer set y mostró sangre fría en los momentos decisivos del segundo para cerrar el partido y levantar el trofeo.
Felix arrasa en el primer set y marca el camino
Auger-Aliassime comenzó la final de manera demoledora. En el primer juego del partido logró un break sin ceder un solo punto, y acto seguido confirmó la ruptura con otro juego de servicio perfecto.
Manarino se mostró completamente impotente al resto. No dispuso de ninguna bola de break, mientras que Felix volvió a romper el saque de su rival para ampliar la ventaja.
Con dos breaks de diferencia, Auger-Aliassime cerró el primer set por 6–3, ejerciendo un control absoluto.
Las estadísticas reflejan claramente la superioridad del canadiense:
- Golpes ganadores: 15 para Auger-Aliassime
- Golpes ganadores: solo 5 para Manarino
Manarino reacciona, pero el tie-break decide la final
El segundo set mostró una imagen muy distinta. Manarino elevó su nivel y se convirtió en un rival mucho más competitivo.
Hasta el 5–4 a favor de Auger-Aliassime, no hubo oportunidades de break para ninguno de los dos. En ese momento, Felix dispuso de una bola de break, que además fue bola de partido, pero no consiguió aprovecharla.
Ambos jugadores mantuvieron posteriormente su servicio y el set se decidió en el tie-break.
El desempate fue equilibrado hasta el 5–4 para Felix. A partir de ahí, Manarino sirvió en dos ocasiones y perdió ambos puntos con su servicio, lo que permitió a Auger-Aliassime cerrar el partido y sellar la victoria por 2–0.
Auger-Aliassime confirma su condición de campeón
Con este triunfo, Felix Auger-Aliassime confirmó su calidad y justificó plenamente su condición de primer cabeza de serie, conquistando el título en Montpellier.
Manarino ofreció una buena resistencia en el segundo set, pero el canadiense mantuvo la calma y no permitió sorpresas en la final.
