Elena Rybakina cerró dos semanas de tenis excepcional levantando el trofeo del Abierto de Australia, logrando el segundo título de Grand Slam de su carrera tras una exigente final.
Durante la ceremonia en pista, la campeona kazaja reconoció que las palabras no le salían con facilidad, mientras repasaba el camino recorrido y el apoyo recibido en Melbourne.
Respeto por Sabalenka y una rivalidad que continúa creciendo
Rybakina comenzó felicitando a Aryna Sabalenka por sus resultados de los últimos años y por el trabajo realizado junto a su equipo. Reconoció lo duro que son las finales y expresó su deseo de que ambas puedan disputar muchas más en el futuro.
Una atmósfera inolvidable en Melbourne
Dirigiéndose al público, Rybakina destacó el papel fundamental de la afición durante la final. Describió el partido como una auténtica batalla y afirmó que el apoyo desde las gradas ayudó a ambas jugadoras a resistir en los momentos más exigentes.
Orgullo por representar a Kazajistán
La campeona habló con emoción del respaldo recibido desde Kazajistán, asegurando que sintió claramente el apoyo de su país durante todo el torneo.
También se mostró orgullosa del rendimiento de otros jugadores kazajos en Melbourne, considerándolo una señal positiva para el futuro del tenis nacional.
Agradecimientos al equipo y a quienes hacen posible el torneo
Rybakina dedicó palabras especiales a su equipo, subrayando que el título no habría sido posible sin su apoyo constante. También agradeció al equipo médico, a sus patrocinadores y a Tennis Australia por crear lo que describió como un auténtico “Happy Slam”.
Mirando al futuro con confianza
Para cerrar, Rybakina expresó su deseo de continuar fuerte durante la temporada, llevándose de Melbourne no solo un trofeo, sino una gran dosis de confianza.
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