Novak Djokovic continuó su sólida racha en el Abierto de Australia, ampliando su serie de victorias a siete partidos consecutivos mientras avanza hacia otra profunda participación en Melbourne.
Tras levantar el trofeo en Atenas a comienzos de la temporada — torneo ampliamente cubierto por TennisSignals — Djokovic llegó a Australia con un impulso renovado y un objetivo claro, en busca de un histórico 25º título de Grand Slam.
Un rival incómodo con antecedentes favorables
En la tercera ronda, Djokovic se enfrentó a Botic van de Zandschulp, un jugador que ya ha demostrado ser un oponente exigente para el serbio. El neerlandés sigue siendo uno de los pocos jugadores sin un balance negativo ante Djokovic, tras vencerlo en Indian Wells el año pasado, mientras que Djokovic ganó su enfrentamiento previo en Astana en 2022.
A pesar de ese antecedente, Djokovic partía como claro favorito — una condición que confirmó plenamente en tres sets.
Control temprano y dominio con el servicio
Djokovic tomó el control desde el inicio del primer set. Una vez conseguido el quiebre, su servicio preciso y confiable le permitió cerrar el set sin complicaciones, sin conceder opciones reales a Van de Zandschulp.
El segundo set siguió un patrón similar, con Djokovic logrando dos quiebres para adelantarse rápidamente 3–0. Aunque Van de Zandschulp recuperó uno de ellos, la diferencia fue suficiente para que Djokovic cerrara el set con solidez desde el fondo de la pista y buenos turnos de servicio.
Mayor resistencia en el tercer set
El tercer set presentó una mayor resistencia. Van de Zandschulp encontró un mejor ritmo y fue el primero en lograr un quiebre, poniendo momentáneamente a Djokovic bajo presión. El serbio respondió de inmediato, equilibrando el marcador y enfrentando posteriormente una bola de set con 5–6.
El desenlace llegó en el tie-break, donde la experiencia y la calma de Djokovic fueron decisivas. Controló los puntos clave para imponerse 7–4 y cerrar el partido en sets corridos.
El impulso crece en Melbourne
Ubicado en el puesto 75 del ranking mundial, con un mejor ranking histórico de 22 en 2022, Van de Zandschulp mostró resistencia, pero no logró sostener la presión durante todo el encuentro.
Para Djokovic, la actuación reafirmó su creciente confianza y ritmo a medida que avanza el torneo — otro paso firme en Melbourne.
El avance de Djokovic dirige ahora la atención hacia el Día 7, donde el nivel de exigencia física y mental seguirá aumentando.

By RayaJogi – Own work, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=149742369

By si.robi – Van de Zandschulp RG21 (29), CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=108523489